Vender en BCS requiere documentación específica según el tipo de propiedad y de tenencia. Esta lista te ayuda a prepararte. Si tienes dudas, contáctanos — con gusto te orientamos.
- Copia de tu fideicomiso, título de propiedad o poder notarial
- Copias de identificaciones vigentes de todos los vendedores y/o representantes legales
- Copia del plano oficial del lote y su registro ante el municipio y el banco del fideicomiso
- Comprobante de predial pagado
- Último recibo anual del fideicomiso emitido por el banco
- Copia de un recibo de servicios de tu domicilio principal (para acreditar residencia)
- Copia de un recibo de servicios de la propiedad en venta
- Acta de matrimonio
- Copia de los documentos corporativos, incluyendo el acta constitutiva y cualquier reforma o asamblea
- El vendedor debe acreditar visa de trabajo vigente ligada a la sociedad o contar con un representante autorizado para firmar
- Copia de todos los documentos de la LLC o del trust
- Todos los documentos deben notarizarse y acompañarse de apostilla
- Deben traducirse al español por un traductor autorizado del Estado de Baja California Sur
- Identificaciones de todos los miembros de la entidad extranjera
- Copia del permiso de construcción
- Manifestación de construcción (necesaria para determinar ganancia/pérdida de capital)
- Planos de la vivienda
- Registro de subdivisiones o actualizaciones de construcción ante el municipio y el banco
- Estudio de impacto ambiental (si aplica)
Importante: Si la propiedad se subdividió o modificó respecto al predio original del fideicomiso, el banco debe registrar esos cambios antes de la venta.
- Copia de cualquier gravamen, hipoteca o crédito y su cancelación
- Póliza de seguro de título o búsqueda de título disponible
- Derecho de tanto y avalúo bancario — especialmente si el origen fue tierra ejidal
- Copia del acta de defunción
- Copia del testamento
- Comprobante de que el cambio de titularidad quedó registrado legalmente en la escritura o fideicomiso
Sí — más de 1,000,000 de extranjeros son propietarios en México gracias a la Ley de Inversión Extranjera de 1993. En zonas restringidas (cerca de la costa o fronteras) la propiedad residencial se adquiere mediante un fideicomiso bancario.